La pelusa

Hoy quiero hablaros de la pelusa que hay en mi casa que por más que barro, no se va. La condenada me ha declarado la guerra. Yo lo intento: paso el cepillo, friego o aspiro… desaparece… pero ¡vuelve la maldita! Siempre encuentra un pequeño resquicio por el que colarse y saludarme de nuevo: sale de debajo de la cama, detrás de la puerta, ¡cuando menos me lo espero! Oficialmente, creo que nos hemos declarado la guerra, pero ya lleva ganada varias batallas.

Mi pelusa es como es como esos pensamientos negativos que se nos meten en la cabeza de forma intrusiva y por más que luchas con ellos no se van. Estos pensamientos pueden referirse a preocupaciones, errores del pasado que ya no podemos cambiar, un fracaso que tuvimos, anticipaciones de todo lo que puede ir mal en el futuro o dudas acerca de nuestra valía o autoconfianza. Parece que en la cabeza hay un hombrecillo que nos dice “qué mal lo hiciste, no deberías haber cometido ese fallo”, “¿cómo perdiste esa carrera?, ¡deberías haber sacado un mejor resultado!”, “¿y si no consigo mi meta?” o “no valgo para nada”. Ante estos pensamientos, pruebas a pensar en otra cosa, en buscar una forma más racional de ver la situación que te preocupa o como todos decimos, ¡buscamos un pensamiento más positivo! Pero no funciona.

Esta pelusa también se viste con el traje de “el problema que no tiene solución o la solución no depende de mí”. Hay circunstancias como la situación del club en el que jugamos, la relación con los compañeros de equipo o con nuestra familia o amigos, u otras que, bueno… no tienen solución por más que lo queramos. No nos gustan, no son justas, no lo merecemos… pero son así.

Tanto con los pensamientos como con este tipo de problemas, hay momentos en los que, después de haber intentado todo lo que está en nuestra mano, debemos asumir que están ahí, como mi pelusa. Centrándonos en los pensamientos: si por mucho que racionalice la situación no consigo convencerme a mi mismo de que no pasa nada por cometer un error; que sí, que falle una carrera facilísima; que no puedo anticipar siempre calamidades, etc. lo único que nos queda es aceptar que de vez en cuando ese pensamiento indeseable, va a surgir, y vosotros, igual que yo con mi pelusa, tenemos que mirar al pensamiento a la cara y simplemente decirle: “vale, estás ahí, dando una vueltecita por mi cabeza, ¿no?” y seguimos a lo nuestro. Si pensamos en los problemas, lo que sí podemos hacer es ocuparnos de aquello de lo que realmente depende de nosotros. Por ejemplo, si es que tengo un problema con alguien, puedo hablar asertivamente con esa persona, eso sí depende de mí. Sin embargo, si aún así no quiere solucionarlo, pasa a ser una situación incómoda, molesta, pero que ya no depende de mí y que tengo que aceptar simplemente.

A veces la vida no es justa: ni por las circunstancias que nos tocan vivir ni por tener una linda cabeza que a veces decide ir a su aire; pero eso no nos puede dar el lujo ni la excusa de sucumbir a ellos. Tenemos derecho a sentirnos bien, a pesar de las circunstancias, y el deber de tomar la actitud necesaria para no sucumbir a… nuestra pelusa.

58_artculo27_ideal

 
Zoraida Rodríguez Vílchez
@ZoriPsicologa para IDEAL GRANADA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post relacionados

El realfooding y la vida healthy: ¿qué ocurre si se lleva al extremo?

¿Qué es el realfooding y la vida healthy? El “realfooding” y la vida “healthy” son dos movimientos que han aparecido en los últimos años y que podríamos encuadrar dentro de la cultura de dieta. En primer lugar, el realfooding aboga por comer alimentos que no hayan sido procesados o lo hayan sido de manera mínima … saber más

Balonmano: Un juego de equipo, una mente de equipo

La mejor manera de hacer grande a un equipo es hacerte grande tú mismo. Repetimos esa frase cientos de veces a todos los deportistas con los que trabajamos. El equipo se nutre de nuestras individualidades, sin ellas, no hay equipo. Si aportamos con nuestro talento pata negra al equipo, tendremos un juego de lujo. Si … saber más

Año Nuevo: nuevos objetivos

¿Por qué fracasan los propósitos de Año Nuevo? ¿Por qué, quizás, ya a estas alturas ni hemos empezado a cumplir un solo día aquello que nos propusimos?   Todos tenemos buenas intenciones, pero con eso no basta. Si realmente quieres iniciar un cambio en tu vida lo primero que debes plantearte es: ¿Por qué quiero … saber más

Pretemporada: mente a punto.

Pronto comenzará una nueva temporada. En la mayoría de los deportes, el verano es un paréntesis que dará paso de nuevo a duras sesiones de entrenamientos, competiciones a vida o muerte y muchos problemas que superar. Cada año nos exigimos más en técnica o estrategia para superar a nuestros rivales; al físico, también le prestamos … saber más

Mi ansiedad me ahoga

Mi ansiedad me ahoga – me decía un deportista. Me levanto cada mañana con una terrible sensación de opresión en el pecho. Es algo que me empuja aquí dentro y que no me deja respirar. Antes sólo ocurría a veces, pero ahora lo siento casi todo el tiempo. Es como un peso que me aplasta … saber más

Tengo ansiedad cuando voy a dormir: causas y consejos.

¿Qué es la ansiedad nocturna? La ansiedad, por lo general, es una respuesta natural del organismo tanto física como psicológica que existe para ayudarnos a hacer frente a los posibles peligros de la vida. Esta se volverá problemática cuando aparezca en situaciones en las que en realidad no hay peligro, como es el caso de … saber más