¿Es normal enamorarse de otra persona teniendo pareja?

«Me he enamorado de otra persona y ya no sé si dejar a mi pareja», es una frase que escucho a menudo en la consulta y es que sentir algo por una tercera persona cuando se tiene pareja suele chocar con nuestras creencias más internas y arraigadas. Nos lleva a un mar de dudas y nos planteamos si lo correcto es continuar nuestra relación actual o lanzarnos a una nueva.

¿Cómo se afronta enamorarse de otra persona casado?

Por religión, con costumbre, por normas sociales… a la mayoría de nosotros lo que nos parece «normal» es la institución familiar tradicional: el papá, la mamá y los hijos. Y esa institución perdura, hasta la muerte, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad… Lo damos por sentado sin preguntarnos qué camino hay que recorrer hasta ello, o si habrá dificultades que tambaleen esos cimientos. Los cuentos de princesas no ayudan demasiado. Nos quedamos en «fueron felices y comieron perdices» y parece que a partir de ahí hay un estado «zen» de bienestar marital en la que el amor está siempre al 100%.

Pero seamos realistas, ni la vida en general es un camino de rosas y menos aún la vida en pareja. Somos dos personas, completamente diferentes (por muy parecidos que creamos ser al principio). Simplemente, somos dos personas con creencias, pensamientos, formas de sentir, intereses, viviendas… que hacen que no siempre reaccionemos igual y por supuesto, que podamos evolucionar de forma diferente. Y por supuesto, a las que les afectan los roces de la convivencia y la rutina.

Todo esto conlleva que aunque al principio lo que sintiéramos era muy fuerte, el amor cambia. De hecho, lo hace, incluso sin problemas o sin rutina. Como explico en mi artículo «La química del amor», las personas aún nos movemos por el instinto de supervivencia; nuestro cerebro sigue reaccionando como cuando vivíamos en las cavernas y con el fin último de perturbar la especie. En nuestro cerebro actúan una serie de sustancias -neurotransmisores- que son los que hacen que sintamos mariposas al ver a la otra persona, se nos acelere el corazón, sólo veamos sus cualidades positivas y tengamos esa necesidad inminente de ella. Esos neurotransmisores actúan como una droga, que te impulsa a buscar y necesitar al otro. Y al igual que a las drogas, a todo te habitúas. Otras sustancias, encargadas del apego y de la monogamia aparecen  y es entonces cuando empezamos a decir: «ya no siento lo mismo». El enamoramiento inicial se ha transformado en amor, el que perdura si sabemos cuidarlo y tenemos claras nuestras prioridades.

Por tanto, yo no me preguntaría si es normal o no enamorarse de otra persona estando en pareja. Lo es, es posible. Porque si te habitúas a esa sensación al principio, si tu cerebro va cambiando y la rutina y los problemas hacen mella, estás en el perfecto caldo de cultivo para que eso ocurra.

Sin embargo, la decisión que tomes después de eso, depende de ti. Tú no eliges que la química del amor cambie, eliges qué hacer con esos cambios .

Muchas de las personas que en mi consulta se plantean si dejar a la pareja porque «ya no sienten lo mismo y se han enamorado de un tercero», no se han planteado la siguiente pregunta: «y con esa persona, ¿te pasará lo mismo? Ahora sientes, pero, ¿cambiará ese amor tan fuerte?» Claro que cambiará. Por eso deben decidir si la relación que tienen actualmente les compensa por otros aspectos que no sea la pura química.

Recuerda que si buscas psicólogo en Granada u online, podemos ayudarte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post relacionados

Influencia de los demás en la mejora o empora del rendimiento

Un ciclista corre más acompañado, que en solitario. Un runner no deja de ir a correr si tiene un grupo con el que queda cada mañana. La presencia de otras personas puede aumentar y mejorar el rendimiento. Solemos dar más de nosotros cuando hay alguien mirando. Este fenómeno se conoce como facilitación social. Este hecho … saber más

No hay más remedio

Hay momentos en la vida en los que desearíamos tirar la toalla. Estamos cansados, frustrados, asqueados de una situación que no nos beneficia o viviendo momentos tan negativos que desearíamos dejarlo todo. En ese momento solo deseas llorar, gritar… porque has aguantado tanto, tanto se ha llenado tu vaso… que al final, claro, se derrama. … saber más

Los pilares sobre los que me sostengo

Vacaciones, Noche Buena y hoy… ¡Navidad! Paseo por mi ciudad y veo luces, todo el mundo me desea felices fiestas y se respira un ambiente… ¡ummm! más familiar, diría yo. Hoy es un buen día para reflexionar sobre esta época del año, sus valores y su relación con el deporte. La Navidad se caracteriza por … saber más

Cómo ayudar/motivar a mi hijo a venir a terapia

Ser padre y/o madre no es una tarea fácil, de eso no cabe duda: nadie nos enseña cuándo, dónde, qué y cómo. La realidad es que ser padre/madre implica estar inmerso en el método ensayo-error, donde debes ir poco a poco descubriendo sus necesidades y la forma de suplirlas. No obstante, hay veces que una … saber más

¿Echas balones fuera o todo es tu culpa?

El por qué tiendes a una u otra opción se debe a una variable psicológica llamada locus de control. Te lo explicaré un poco mejor. Las personas tendemos a evaluar todo lo que nos ocurre, continuamente nos preguntamos el porqué de las cosas. ¿Por qué he ganado la carrera?, ¿por qué fallé ese disparo?, ¿por … saber más

Bullying: ¿Cómo identificamos las señales?

El bullying o acoso escolar es toda forma de maltrato físico, verbal o psicológico que realiza un estudiante contra otro de manera reiterada a lo largo del tiempo. Es una acción negativa, que se produce de manera intencionada y que causa daño en la persona recibe este maltrato. Es un fenómeno cada vez más frecuente, … saber más