El amor propio: consejos para potenciarlo

El amor propio: consejos para potenciarlo

Autoestima, confianza, autoconfianza, autoconcepto son variable psicológicas que están muy cerca las unas de las otras. Cada una con un matiz diferente pero que no terminamos de conocer y por eso a veces mezclamos y confundimos y tiene un impacto en nuestras vidas.

Hoy vamos a hablar de otro concepto muy cercano: el amor propio. El amor propio es el concepto que está más relacionado con autoestima. Ambos hablan del amor que tenemos hacia nosotros mismos, de cuántos nos queremos. Autoestima se refiere a merecer por el simple hecho de ser persona. Nuestra lengua es muy rica y cuando usamos el concepto de amor propio le añadimos el matiz de  dignidad.

Decimos que perdemos el amor propio cuando:

– Nos arrastramos y suplicamos a una pareja que nos quiera cuando nos ha dejado o se porta mal con nosotros.

– No somos asertivos y permitimos que alguien pase por encima de nuestros derechos y límites.

– Nos maltratamos a nosotros mismos, usamos la crítica patológica con cada error que cometemos o si no cumplimos nuestras altas exigencias.

– Olvidamos nuestras necesidades, nuestros deseos, nuestros valores fundamentales y vivimos para los demás, para las prisas o para lo que sea que no seamos nosotros.

Pasos o consejos para mejorar el amor propio de cada uno

¿Qué puedes hacer para mejorar tu amor propio?

1. Lo primero, has de tener claro tu autoconcepto: sabes que tienes defectos, pero también has de reconocer tus virtudes.

2. Trabajar en tu autoestima: saber que tengas más o menos defectos o virtudes, no te mereces más o menos. Eres valiosa por que sí. Y como tal, tienes que comportarte.

3. Empieza a practicar la asertividad, a poner límites, decir que no… Especialmente cuando traspases tus valores.

4. Superar tú dependencia emocional. Un profesional es de gran ayuda para esto, te abrirá los ojos para que veas que el que consideras el amor de tu vida y por el que te arrastras y humillas no es tal, pues no puede existir una única persona para ti en todo el universo, que te deje condenado a la soledad si te abandona y sobre todo, porque no te mereces ese trato. Tienes que quererte a ti mismo, para querer primero a otro.

Zoraida Rodríguez Vílchez
www.zrpsicologos.es

Post relacionados

Cómo lo dices

No importa tanto qué dices, sino cómo lo dices. Esta idea refleja a la perfección la importancia de la comunicación no verbal. Se dice que la forma en la que nos comunicamos puede desmentir o contradecir totalmente nuestras palabras. Seguro que alguna vez has llegado a casa y, viendo a tu pareja algo seria, preguntas: … saber más

Siembra tu buena suerte

Somos responsables de nuestro éxito. Sin embargo, muchos de nosotros actuamos creyendo que la suerte es algo que viene y va, que a algunos les cae del cielo y a otros, los esquiva sin cesar. Es cierto que hay circunstancias difíciles de creer: ¿por qué ha tenido tan mala suerte este deportista lesionándose en el … saber más

Consejos para que tus hijos coman bien

Este pasado domingo se ha iniciado la tercera edición de la Copa Covap. Comenzando en Córdoba y recorriendo todas las provincias de Andalucía, el torneo pretende fomentar hábitos de vida saludables en los niños, haciendo especial hincapié en la práctica del deporte y ejercicio físico y en la alimentación saludable. Este año me toca la … saber más

Dejaste de ser tú cuando...

¿Ha llegado un momento en el que no te reconoces?, ¿en el que te das cuenta de que siempre estás haciendo lo que prefieren los demás? ¿Ha llegado un punto en el que sientes que nunca te sales con la tuya, que no se te tiene en cuenta, que tu opinión no se impone nunca? … saber más

Cómo regañar a un niño con TDAH

Educar a un niño o niña con TDAH puede ser una tarea complicada a veces para sus padres. Muchos padres temen que sus casas se conviertan en un entorno lleno de gritos, amenazas y enfados por ambas partes. Lo primero que debemos tener en cuenta es el estilo de aprendizaje de un niño/a con TDAH. … saber más

Lo quiero hacer tan bien, que fallo

Esta es una de las frases que más escucho a los deportistas que acuden a mi consulta. Y es que es curioso cómo las ganas de hacer las cosas bien en la competición, al final juegan en nuestra contra. Jugadores de fútbol que por fin tienen una oportunidad tras estar sentados en el banquillo, o … saber más