El sindrome del cuidador - Centro de Psicología Zoraida Rodríguez

El síndrome del cuidador

En la actualidad, encontramos que España es uno de los países con mayor población de edad avanzada de Europa. En la mayoría de los casos, el envejecimiento supone requerir de una serie de apoyos en algunas de las actividades de la vida diaria, entre otras. Aparte de la edad, hay otros muchos factores que pueden influir a estar en una situación de dependencia o en la necesidad de cuidados de otros, como la salud psicológica, la salud física, o algún tipo de discapacidad.

Cuando hablamos de cuidadores, podemos diferenciar entre cuidadores profesionales –aquellos que tienen competencias y formación para su desempeño-, y los cuidadores informales, quienes no tienen esa formación y suelen ser personas cercanas o familiares de aquella a quien van a asistir. Pese a que el cuidador informal tendrá más probabilidad de percibir los cuidados como una sobrecarga, debido a la conciliación con otras ocupaciones, trabajo, o más de una persona dependiente a su cargo, ambos perfiles pueden desarrollar lo que conocemos como el “síndrome del cuidador”.

El trabajo que supone cuidar y atender a otra persona en una situación de dependencia provoca cambios en la vida del cuidador, en el ámbito familiar, la situación económica, su tiempo libre, estado de ánimo y salud.

Diversidad de estudios relatan que la sobrecarga del cuidador puede generar:

  • Problemas físicos: pérdida de energía, fatiga y cansancio crónico, cambios en la alimentación y apetito, sensación de empeoramiento general de salud.
  • Problemas emocionales: irritabilidad, mal humor, sentimientos de culpabilidad, tristeza o frustración, labilidad emocional, aspectos derivados de la anticipación de un posible duelo.
  • Síntomas sociales: Falta de interés por actividades que antes disfrutaba, aislamiento social y familiar (al ir abandonando los contactos sociales debido al poco tiempo del que disponen), despersonalización de la persona que cuidan y generación de sentimientos negativos hacia ella…

A su vez, el no admitir que estos cambios y problemas están apareciendo, el no ser capaces de delegar cuidados en otros y tener una responsabilidad muy marcada, puede aumentar los síntomas indicados. Especialmente se suelen agravar con el consumo de sustancias para poder seguir el ritmo, trastornos alimentarios o de ansiedad. El ánimo cada vez se ve más deprimido y aumentan su falta de interés e inapetencia de relacionarse socialmente y de hacer actividades placenteras –dejando atrás incluso nuestras necesidades básicas y autocuidado-.

Es realmente complicado darse cuenta de que se ha llegado a este punto y que la situación se escapa de nuestro control. Es por ello por lo que si crees que estás en un escenario similar no dudes en buscar ayuda para que te puedan dar apoyo y reducir esa sobrecarga. Es hora de dejarte cuidar.

Jessica Morillas Hyde
Psicóloga de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología

Post relacionados

Entendiendo las rabietas, una guía para padres

¿Qué son las rabietas y por qué ocurren? La rabieta, el berrinche o la pataleta, es ese conjunto de comportamientos que empiezan a aparecer a partir de los 2 años y que, si tuviésemos que definirlas con una palabra, diríamos que se tratan de una “explosión” de emociones, principalmente frustración e ira. Podríamos pensar que … saber más

No evites tus emociones

No estamos acostumbrados a hablar de nuestras emociones; de hecho, a veces casi que nos paramos a sentirlas de verdad. Es frecuente encontrar en la consulta a personas que bloquean sus emociones, que a toda costa tratan de evitarlas; especialmente aquellas que hacen sentir dolor. Hay otras que, en cambio, dirían que se dejan llevar … saber más

Martes 13: psicología de la superstición

Hoy, martes y 13, es un día al que muchos le tienen cierto respeto, como poco, y gran terror, como mucho. De hecho, para éste último hay hasta nombre: “trezidavomartiofobia”. El origen de esta superstición viene desde teorías que hablan de los vikingos, hasta que 13 eran los invitados a la Última Cena de Jesucristo; … saber más

Es que yo ya no me juego nada

Llega la recta final de muchas de las competiciones deportivas de esta temporada y algunos de los equipos o deportistas de nuestro país tienen bien claro cuál es el destino que les espera. Todos comienzan con un objetivo en mente y por merecimiento, suerte o desgracia, hay momentos en los que sabes que ya, no … saber más

Influencia de los demás en la mejora o empora del rendimiento

Un ciclista corre más acompañado, que en solitario. Un runner no deja de ir a correr si tiene un grupo con el que queda cada mañana. La presencia de otras personas puede aumentar y mejorar el rendimiento. Solemos dar más de nosotros cuando hay alguien mirando. Este fenómeno se conoce como facilitación social. Este hecho … saber más

Cómo motivar de forma positiva

Conseguir motivar no es fácil. Hacer que alguien haga algo, ponerlo en movimiento es un reto que depende principalmente de la persona que ha de pasar la acción. Por mucho que a veces queramos, si el otro se niega en rotundo, hay poco que hacer. Sin embargo, sí que hay estrategias que ayudan a conseguir … saber más