Psicología deportiva de alto rendimiento - Zoraida Rodríguez

Psicología deportiva de alto rendimiento

Al igual que el objetivo varía según el nivel de competición en el que el deportista se encuentre, la psicología se adapta igualmente a este objetivo. Así, en el deporte de base, la psicología deportiva ayudará al deportista a trabajar unos valores como el compañerismo, el trabajo en equipo, a saber adaptarse a las exigencias de un entrenador, a las normas de un club y sobre todo, ayudará al niño a disfrutar de su deporte viéndolo como un hábito saludable y ayudándole a eliminar esa presión que frecuentemente se pone en deportistas tan jóvenes. Cuando entramos en un nivel mayor de competición, empezaremos a trabajar ciertas variables que inciden en el rendimiento deportivo, hasta llegar al deporte de alto rendimiento en el que necesitamos darlo todo.

En el deporte de alto rendimiento, el margen de error se reduce a cero. Los resultados son imprescindibles y sólo se consiguen si tu rendimiento es perfecto, ya que es lo único que depende de ti. Al rival no lo puedes controlar, así que necesitas dar en todo momento, tu mejor versión.

¿Qué te va a aportar la psicología deportiva de alto rendimiento?

  • Por encima de todo, vamos a buscar el autocontrol. Tú eres el dueño de tus pensamientos, tus emociones y tu conducta. Ese es el objetivo principal. Quien domina su mente, domina su mundo. El sentimiento más poderoso que podemos tener las personas es el control.
  • Gestión de los pensamientos irracionales y negativos. Tu mente tiene que estar preparada para ganar, para que no tengas ni un atisbo de dudas sobre tu ejecución deportiva y tus posibilidades; preparada para seguir siempre hacia delante, ocurra lo que ocurra en el campo.
  • Necesitarás controlar tus emociones. No me refiero a no sentirlas, sino saber gestionarlas de forma que tengas la emoción adecuada, en la intensidad adecuada, según la situación en la que te encuentras.
  • Manejar tu foco de atención según tu tipo de deporte y según el momento de la competición. Mantener la concentración será otro objetivo principal, pues en el alto rendimiento no te puedes permitir que tu mente esté centrada en aquello que no es relevante para tu rendimiento.
  • Establecer tus objetivos, partiendo de una posición realista, analizando tus puntos fuertes y débiles y trazando un plan de acción para ir llegando a ellos, poniendo siempre la vista en el rendimiento (que depende de ti) y no en el resultado (que también depende de lo que haga tu rival).
  • Incrementar tu confianza, valorando los logros conseguidos, siendo realista con tus posibilidades. Cuando salgas a la pista, al campo, tienes que tener claro que tienes las mismas posibilidades de ganar que tu rival; es decir; saldremos a ganar pero sin caer en el exceso de confianza. Saldrás con una correcta posición de partida.
  • Encontrar tu punto óptimo de activación, manejando el estrés, la ansiedad, la presión negativa.
  • Superar situaciones adversas que te pueden llevar al bloqueo mental o a la presión psicológica.
  • Estar mentalizado de cara a la competición. Cada situación, partido… requiere una actitud, una mentalidad diferente. Requiere estar preparado para competir según bajo unas condiciones concretas, ante un rival concreto, tener un plan en mente.

Todas estas variables son susceptibles de ser trabajadas y potenciadas, ayudándote a alcanzar la mejor versión de ti mismo.

Zoraida Rodríguez Vílchez
www.zrpsicologos.es
@ZoriPsicologa para IDEAL Granada

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