¿Cómo controlar el miedo a conducir?

¿Cómo controlar el miedo a conducir?

Conducir es una habilidad esencial para el ser humano contemporáneo pues nos dota de una mayor calidad de vida en nuestro día a día. Sin embargo, cada día es más común encontrarse con personas que tienen miedo a conducir, ¡miedo a una situación que se ha vuelto rutina en nuestras vidas!

El miedo es una emoción de carácter primitivo y natural experimentada por todos los seres humanos que tiene como objetivo detectar peligros (reales o imaginarios) y activarnos físicamente para huir o enfrentarnos a ellos.

El miedo a conducir, también conocido como amaxofobia (término proveniente del latín, donde “amaxos” significa carruajes y “phobos” miedo terrible), no hace referencia a un miedo natural a sufrir accidentes de tráfico en circunstancias peligrosas, sino a un miedo irracional, persistente e intenso hacia el hecho de conducir en sí mismo. Este miedo suele ser explicado por dos hechos: el sujeto subestima sus habilidades al volante a la vez que sobreestima el peligro que representa conducir.

Síntomas y tratamiento

Los síntomas que se experimentan ante el miedo a conducir se pueden clasificar en tres grupos diferentes: síntomas cognitivos (preocupaciones, temores relacionados con la conducción como tener un accidente, etc.) , emocionales (ansiedad, sensación de inseguridad, sensación de pérdida de control, etc.) y fisiológicos-conductuales (tensión muscular, sudoración, evitar conducir, etc.).

Esta sintomatología tan desagradable hace que evitemos o escapemos de la acción de conducir. Esto nos beneficia a corto plazo, pues sentimos alivio en cuanto a los síntomas mencionados. Sin embargo, la evitación y el escape no hacen más que perjudicarnos a largo plazo, pues son los mecanismos encargados de perpetuar el problema.

Si tú o alguien que conoces posee este miedo irracional a conducir te estarás preguntando: ¿de qué manera puede acabarse con este sufrimiento? Resumiendo, la clave a la hora de superar el miedo a conducir es tan sencilla como no dejar de conducir.

El tratamiento psicológico para la amaxofobia se compone de dos partes: la reestructuración cognitiva y la exposición gradual a las situaciones temidas.

La terapia de exposición gradual consiste en que la persona se exponga a situaciones relacionadas con su fobia, ordenándolas progresivamente según el malestar que le provoquen. En primer lugar, se expondrá a situaciones tan básicas como acercarse al coche, para poco a poco exponerse a situaciones más complejas como conducir por las calles cercanas a casa acompañado de un copiloto, hasta que se consiga el objetivo final: conducir solo sin experimentar elevados niveles de ansiedad. El criterio para pasar de una situación temida a otra será lograr realizar la primera sin ansiedad.

La reestructuración cognitiva, por su parte, consiste en trabajar los pensamientos irracionales acerca de conducir (p. ej., si conduzco tendré un accidente), para que la persona aprenda a sustituir sus pensamientos catastrofistas por otros más realistas, adaptativos y funcionales (p. ej., “no tengo por qué tener un accidente conduciendo”).  Para ello, será importante identificar qué es lo que realmente causa miedo a la hora de conducir: ¿tener un accidente?, ¿perderte?, ¿bloquearte? Racionaliza y piensa: ¿Hay realmente tanta probabilidad de que ocurran mis temores? ¿Qué evidencias tengo a favor?

Saray Sánchez Pedraza.
Psicóloga General Sanitaria de Zoraida Rodríguez Centro de Psicología.

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